EL VALOR DE LA CERTIFICACIÓN


La creciente globalización  de los mercados ha dado lugar  al aument o de la competencia de productos y servicios,   lo  cual  requiere  la  utilización  de todos aquellos  factores  que contribuyan  a la mejora de la competitividad   de  las  empresas,  siendo   uno  de dichos factores el de la calidad.

Como    consecuencia   de   esto,   la  actividad   de certificación se ha desarrollado  enormemente en los últimos  años,  convirtiéndose  en   un instrumento imprescindible  para elevar el nivel de calidad de los productos, servicios y empresas de un país.

Para  obtener  la certificación  se han desarrollado una serie de normas que constituyen una expresión clara de la calidad de los productos y servicios de una organización y una herramienta imprescindible que facilita a las empresas:

·La introducción de sus productos y servicios en otros mercados y áreas geográficas.

·La evidencia frente a sus clientes  y proveedores de la conformidad con las normas que le son de aplicación.

·El  reconocimiento  y  diferenciación  en  el  mercado  por  parte de los consumidores y usuarios de los productos y servicios certificados.

·El   cumplimiento   de  la  reglamentación  nacional  y  de   legislación  comunitaria  en desarrollo de las denominadas “Directivas del Nuevo Enfoque”.

 Así,  cuando  se obtiene un certificado de calidad o conformidad de producto o servicio, lo  que  se  está  obteniendo  es  un documento de alto valor en el mercado, tanto en el ámbito nacional como internacional.

                        EL ASESORAMIENTO DE FREELAN CONSULTORES

En  todo  este  proceso,  el  papel  de  nosotros  será  el  de  colaborar  y  asesorar a la dirección de la empresa en todos los aspectos y pasos necesarios a dar, en concreto:

Elaboración de toda la documentación necesaria para la solicitud de ayuda.

Elaboración  del  manual de procedimientos, cumpliendo con los requisitos establecidos por  la norma ISO 900X. Participación  en  las diversas reuniones que se planteen con la entidad  certificadora  contratada por la empresa,  como parte del proceso de concesión de los certificados de calidad de producto, servicio y/o sistema requeridos. 

Todo  ello  con  el  objetivo  final   de   poder   contribuir,   en   la   medida   de  nuestras posibilidades, a la mejora de la calidad de la empresa, sus productos y servicios.